CANONIZACION DE MONS. ROMERO
CANONIZACION DE MONS. ROMERO
POR EL P. VICENE CHOPIN, SACERDOTE DE LA DIÓCESIS DE SAN VICENTE, EL SALVADOR.
Alguien (un obispo), de madrugada, me envió un mensaje de WhatsApp. Algo inusual. Pensé que era uno de esos mensajes “edificantes” que suele enviar la gente constantemente por las redes para no sentirse solos. Pero no. Esta vez era algo importante. El texto decía: “Gran noticia: acaba de publicarse oficialmente el anuncio de la canonización de Pablo VI y de Monseñor Romero. Bendito sea Dios”.
Desde ese momento no pude dormir. Estas noticias me impactan en el “cerebro intestinal”. Preferí enviar la noticia a mis amigos sacerdotes y periodistas, quienes naturalmente agradecieron la primicia.
La mañana era fresca, me asomé a la ventada y un olor a hierbas mojadas inundó mi nariz. No solo la hierba, también mis ojos estaban húmedos por la emoción. Todo parecía igual esta madrugada, una como cualquier otra, pero no, algo indecible estaba sucediendo: Romero declarado Santo.
Una emoción inmensa en mi corazón correspondió a la noticia y pensé: la luz del profeta contrasta con los oscuros intereses de la casta política salvadoreña. Intento racionalizar: la santidad no es un asunto de democracia, sino de gracia, verdad y justicia. Romero no es mártir por el hecho mismo de morir, sino por la razón por la que murió. Razón que sigue interpelándonos. Tenía que ducharme para ir al trabajo. El tráfico era el de siempre. Todo parecía igual, pero no, algo indecible había sucedido esta mañana. ¡Monseñor es oficialmente Santo!