42 Aniversario del martirio del P. Rutilio Grande S.J. (1977 - 2016)
42 Aniversario del martirio del P. Rutilio Grande S.J. (1977 - 2016)

Biograf铆a del Padre Rutilio Grande

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Grande naci贸 en El Paisnal, El Salvador, donde en su juventud fue llevado al seminario por el Arzobispo Luis Ch谩vez y Gonz谩lez. Estudi贸 en el seminario de San Jos茅 de la Monta帽a, en donde comenz贸 en 1967 su amistad con Romero, otro estudiante del seminario. Mantuvieron esta amistad a trav茅s de los a帽os, y en junio de 1970 Grande sirvi贸 como maestro de ceremonias en la instalaci贸n de Romero como obispo auxiliar de San Salvador.  

Tambi茅n pas贸 un tiempo de estudios en Bilbao, donde se aloj贸 en casa de la familia Gerrikagoitia. Ellos le recuerdan todav铆a con cari帽o, y como "un hombre discreto, y que hablaba muy bajito.

Fue profesor y prefecto de estudios en el seminario San Jos茅 de la Monta帽a.  Fue maestro de varios sacerdotes asesinados.  Su amor a trabajar pastoralmente con campesinos lo llevo a pedir ser p谩rroco de la zona de Aguilares.

El 24 de septiembre de 1972, lleg贸 a Aguilares, la misma parroquia en que 茅l hab铆a nacido. All铆 fue uno de los jesuitas responsables de establecer las Comunidades Eclesiales de Base (CEB) y de entrenar a los l铆deres, llamados Delegados de la Palabra.  

Este movimiento de organizaci贸n campesina encontr贸 oposici贸n entre los terratenientes, que lo ve铆an como una amenaza a su poder, y tambi茅n entre sacerdotes conservadores quienes tem铆an que la iglesia cat贸lica llegara a ser controlada por fuerzas pol铆ticas izquierdistas.

Grande tambi茅n desaf铆o al gobierno por su respuesta a acciones que le parecieron destinadas para perseguir a los sacerdotes salvadore帽os hasta silenciarlos. El sacerdote colombiano Mario Bernal Londo帽o, que serv铆a en El Salvador, hab铆a sido secuestrado el 28 de enero de 1977 frente al templo Apopa cerca de San Salvador -supuestamente por guerrillas- junto con un miembro de la parroquia, quien sali贸 salvo. Posteriormente el padre Bernal fue expulsado del pa铆s por el gobierno. El 13 de febrero de 1977, Grande predic贸 un serm贸n que lleg贸 a ser llamado su"serm贸n de Apopa", denunciando la expulsi贸n del padre Bernal por el gobierno (denuncia que la OEA indic贸 puede haber provocado el asesinato del padre Grande):

Queridos hermanos y amigos, me doy perfecta cuenta que muy pronto la Biblia y el Evangelio no podr谩n cruzar las fronteras. S贸lo nos llegar谩n las cubiertas, ya que todas las p谩ginas son subversivas contra el pecado, se entiende. De manera que si Jes煤s cruza la frontera cerca de Chalatenango, no lo dejar谩n entrar. Le acusar铆an al Hombre-Dios... de agitador, de forastero jud铆o, que confunde al pueblo con ideas ex贸ticas y for谩neas, ideas contra la democracia, esto es, contra las minor铆as. Ideas contra Dios, porque es un clan de Ca铆nes. Hermanos, no hay duda que lo volver铆an a crucificar. Y lo han proclamado.


El 12 de marzo, 1977, el padre Grande -acompa帽ado por Manuel Solorzano, de 72 a帽os, y Nelson Rutilio Lemus, de 16- manejaba por unos campos de ca帽a de az煤car cerca del pueblo de El Paisnal en la parroquia de Aguilares para la misa vespertina, cu谩ndo los tres quedaron emboscados y murieron ametrallados.

Al saber de los asesinatos, Monse帽or Romero fue al templo donde reposaban los tres cuerpos y celebr贸 la misa. Despu茅s, Romero pas贸 varias horas escuchando a los campesinos locales, conociendo sus historias personales de sufrimiento, y horas tambi茅n en oraci贸n. En la ma帽ana del d铆a siguiente, despu茅s de reunirse con los sacerdotes y consejeros, monse帽or anunci贸 que no asistir铆a ya a ninguna ocasi贸n gubernamental ni a ninguna junta con el presidente -siendo ambas actividades tradicionales del puesto- hasta que la muerte se investigara. (Ya que nunca se condujo ninguna investigaci贸n nacional, result贸 que Romero no asisti贸 a ninguna ceremonia de estado, en absoluto, durante sus tres a帽os como arzobispo).

El domingo siguiente, para protestar por los asesinatos de Grande y sus compa帽eros, el reci茅n instalado Monse帽or Romero cancel贸 las misas en toda la arquidi贸cesis, para sustituirlas por una sola misa en la catedral de San Salvador. Oficiales de la iglesia criticaron la decisi贸n, pero m谩s de 150 sacerdotes concelebraron la misa y m谩s de 100.000 personas acudieron a la catedral para escuchar el discurso de Romero, quien pidi贸 el fin de la violencia.

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