La 茅tica, a partir de las Constituciones y Estatutos de la CM
La 茅tica, a partir de las Constituciones y Estatutos de la CM
LA FUNCI脫N DE LA 脡TICA EN LAS CONSTITUCIONES Y ESTATUTOS DE LA "CONGREGACI脫N DE LA MISI脫N" EN LA PROVINCIA DE AM脡RICA CENTRAL.
Por: Irbin Arqu铆mides Menjivar Recinos

En el presente ensayo pretendo desarrollar  c贸mo la 茅tica entra en funci贸n del reglamento que la Congregaci贸n de la Misi贸n  exige cumplir a sus misioneros; sean 茅stos sacerdotes o  laicos reconocidos como hermanos misioneros, incorporados a la C.M. Propongo las normativas que el documento presenta y  requiere para la formaci贸n permanente,  la evangelizaci贸n de los pobres, la vivencia del carisma vicentino y el servicio que los miembros prestan  en las distintas  谩reas o lugares de misi贸n.

Para comprender la situaci贸n actual de  la Congregaci贸n de la Misi贸n  es necesario hacer un breve resumen de su conformaci贸n.

La Congregaci贸n de la Misi贸n, identificada como sociedad de vida apost贸lica, fue fundada por San Vicente de Pa煤l, el 25 de enero de 1617, en Francia, cuyo fin espec铆fico es la evangelizaci贸n de los pobres y promover la formaci贸n del clero.

En Guatemala se hace presente la congregaci贸n  en 1872, gracias a los primeros misioneros: Juan Masnou, F茅lix Mariscal, Crescencio Torres (sacerdotes) y el Hno. Alejandro Gast贸n, acompa帽ados por ocho Hijas de la Caridad,  que llegaron de Francia a Guatemala en mayo de 1862. El 15 de febrero de 1872 se fund贸 la antigua Provincia de Am茅rica Central que la conformaban los pa铆ses de Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Panam谩, Colombia, Ecuador y Per煤. En 1913 fue fundada por el P. Antonio Fiat la actual Provincia de Am茅rica Central conformada por Guatemala, El Salvador, Nicaragua y Panam谩. El primer visitador provincial fue el P. Luis Durou Sure C.M. durante el per铆odo 1913-1928, quien m谩s tarde fue nombrado arzobispo de la arquidi贸cesis de Guatemala.

A lo largo de 398 a帽os, desde su fundaci贸n en 1617, ha venido modificando sus estructuras  de formaci贸n en la vida de los misioneros vicentinos, que han sido llamados por gracia divina, para el servicio y la evangelizaci贸n de los pobres; como parte del desarrollo misionero en los distintos lugares del mundo.

Actualmente la Congregaci贸n de la  Misi贸n, por medio de la Provincia de Am茅rica Central, est谩 presente en los siguientes pa铆ses:

Guatemala: Seminario "Nuestra Se帽ora de la Medalla Milagrosa" en la zona 1 de la  ciudad Guatemala;  Parroquia "El Se帽or de las Misericordias" en la zona 1 de la  ciudad capital;   Parroquia "San Vicente de Pa煤l" en la Colonia Bethania zona 07 de la ciudad capital; la  Escuela Apost贸lica de Quetzaltenango; Parroquia "San Antonio de Padua", en el municipio Sayaxch茅, Pet茅n; y  la Parroquia "Nuestra Se帽ora de Guadalupe",  en La Libertad, Pet茅n.

El Salvador: Parroquia "San Jacinto de Polonia", en 10掳 Av. Sur, N掳 1127 Barrio San Jacinto, San Salvador; Parroquia "San Antonio de Padua, cant贸n Laguna Seca, Nueva Concepci贸n, Chalatenango;  Casa Misi贸n y retiros P. Antonio Conte CM, 4掳 Av. Norte y Calle Manuel E. Araujo, Alegr铆a, Usulut谩n.

Nicaragua: Iglesia "La Recolecci贸n" en Le贸n.

Panam谩: Colegio "San Vicente de Pa煤l", Santiago de Veraguas; Centro Juvenil Vicentino-CEJUVI, Nuevo Chorrillo, Arraij谩n, ciudad de Panam谩.

En este trabajo pretendo desarrollar el tema de la 茅tica como un argumento filos贸fico; pero lo desarrollar茅 en el ejercicio de las exigencias y aplicaciones de dicho tema, en la argumentaci贸n reglamentaria de las constituciones y estatutos para cada uno de los misioneros de la Congregaci贸n de la Misi贸n.

Este ensayo es de tipo descriptivo, y los documentos que consultar茅 son los siguientes:

1.Constituciones y Estatutos de la Congregaci贸n de la Misi贸n, como documento actualizado hasta 1994 de la editorial CEME

2.Diccionario de Filosof铆a de Nicola Abbagnano

3.La 茅tica de Arist贸teles, del autor Pedro Sim贸n Abril

4.La 茅tica para Amador, de Fernando Savater


5.Ratio Formationis Vincentiana de la Congregaci贸n de la Misi贸n

6.Revista de educaci贸n de la Universidad Pedag贸gica  Experimental Libertador, Caracas, Venezuela  de los autores C茅sar Montoya y Pavel Cendr贸s

La "peque帽a compa帽铆a", como la quiso llamar San Vicente de Pa煤l, forma a sus misioneros bajo una elecci贸n libre y consciente de ser hermanos o sacerdotes para la misi贸n, en el servicio de la Congregaci贸n, y en la iglesia universal. Nuestro carisma es evangelizar y servir a los pobres.  El misionero cuando decide consagrar su vida a Dios definitivamente,  abandona la formaci贸n inicial y pasa a formar parte de la formaci贸n permanente, sujeto a vivir en el cumplimiento de  los consejos evang茅licos de castidad, pobreza, obediencia y estabilidad; as铆 mismo,  la pr谩ctica de las virtudes: sencillez, humildad, mansedumbre, mortificaci贸n y celo apost贸lico,  en la Congregaci贸n de la Misi贸n toda su vida.

Las reglas o normas  de la peque帽a compa帽铆a, en funci贸n de la fidelidad y la perseverancia del misionero vicentino, est谩n destinadas a velar para cumplir responsablemente los Estatutos y Constituciones de la Congregaci贸n de la Misi贸n; legalizados por la misma congregaci贸n  y aprobadas por la Sagrada Congregaci贸n de Religiosos e institutos seculares en Roma.  

En este contexto, por el  t茅rmino "茅tica", se comprender谩 lo que  Abbagnano (1960) sugiere como:
"a nivel general la ciencia de la conducta. Existen dos concepciones fundamentales de esta ciencia, a saber: 1) la que la considera como ciencia del fin al que debe dirigirse la conducta  de los hombres y de los medios para lograr tal fin y derivar, tanto el fin como los medios, de la naturaleza del hombre; 2) la que la considera como la ciencia del impulso de la conducta humana e intenta determinarlo con vistas a dirigir o disciplinar la conducta misma". (Nicola Abbagnano, 1960, p. 466)

En cuanto a las Constituciones y Estatutos, la 茅tica se entiende  como una forma de disciplinar la conducta del ser humano; es decir, el misionero debe vivir adecuada y ordenadamente en su vida vocacional, transformando sus defectos en cualidades y cambiando su manera de comportarse. La 茅tica, como parte de la moral  juega un papel importante en la aplicaci贸n y funci贸n de las reglas, porque le permite al misionero ser coherente en su forma de vivir por medio de  las acciones morales, virtudes y valores fomentados en su vocaci贸n.

El misionero, debe sentirse libre, capaz  y a la vez maduro espiritual y humanamente  para practicar la 茅tica; en actitud de libertad y convicci贸n personal y fiel al carisma vicentino bajo las cinco  dimensiones que estructuran  el eje vicentino: humana, espiritual, comunitaria, intelectual y apost贸lica.

La 茅tica entra en funci贸n con el reglamento de los Estatutos y  Constituciones, con el objetivo de centralizar y ayudar  al misionero en el crecimiento y autoconocimiento humano. Se trata de  lograr equilibrio emocional y afectivo, autoestima saludable, buen dominio de s铆 mismo en el manejo de los consejos evang茅licos. Se busca la toma de decisiones a favor de s铆 mismo, los pobres y la comunidad; as铆 mismo la  facilidad para tener sanas relaciones interpersonales con los dem谩s cohermanos en la comunidad;  crear comportamientos adecuados en la vida de comunidad, edificar o mantener actitudes morales en los momentos comunitarios y disposici贸n para actuar con sencillez y humildad en el trabajo pastoral.

Adem谩s, el cambio de vida que el misionero construye al ingresar a la Congregaci贸n de la Misi贸n, el dejarse moldear por el acompa帽amiento de sus superiores y la pr谩ctica de las reglas, pone en juego y desarrollo el trabajo eficiente de la 茅tica que ya constituyen las reglas y que ayudan a formar al miembro, para dar lo mejor en la misi贸n que  se encuentre o se le conf铆e.

Por su parte Brugger, citado por Montoya y Cendr贸s (2007), opina que: "la 茅tica es la explicaci贸n y fundamento filos贸fico del fen贸meno moral. Como se puede observar 茅tica y moral son dos palabras que van apareadas y en todo caso sirven para introducir la pregunta sobre lo bueno. Escobar (2004) la define en funci贸n de su objetivo como la "disciplina filos贸fica que estudia el comportamiento moral del hombre en sociedad". (Montoya, C. y Cendr贸s, 2007, p.287)

Por otra parte, Montoya y Cendr贸s (2007), se帽alan que: "Para Kant nada es bueno en s铆 mismo excepto la buena voluntad, pero para Kant el bien radica en la voluntad que hace emplear tales cualidades. Kant como voluntad quiere significar la capacidad humana de actuar a partir de principios donde destaca el concepto de deber. Por lo tanto s贸lo cuando se act煤a a partir del deber la acci贸n tiene valor moral. Desde esta perspectiva las acciones ego铆stas o utilitaristas basadas en los sentimientos, intereses propios o colectivos, s铆 no son producto del deber, no tienen real valor moral". (p. 291)

La 茅tica est谩 铆ntimamente relacionada con la pr谩ctica de la libertad en el ser humano, es decir, sentirse capaz para asumir su propia responsabilidad en las acciones que le competen realizar  personalmente dentro y fuera de la comunidad, enmendar o mejorar los errores que cometa en la formaci贸n, ser responsable de las decisiones tomadas y en este caso tambi茅n con el cumplimiento de reglas que debe vivir diariamente, para fortalecer su vocaci贸n.

Por otra parte  Savater (1991), se帽ala que: "si no me conozco ni a m铆 mismo ni al mundo en que vivo, mi libertad se estrellar谩 una y otra vez contra lo necesario". (P.16)  

En cada una de las casas o comunidades locales de las provincias  que forman parte de la Congregaci贸n, el misionero debe guardar las reglas y la vivencia de actitudes creadoras del bien para s铆 mismo y  para los dem谩s.

La 茅tica tambi茅n involucra  acciones  para amar y servir al pr贸jimo, es fundamental la pr谩ctica de la caridad con una disposici贸n firme para hacer vida con  el carisma vicentino en  la Congregaci贸n de la Misi贸n.
 
El estilo de vida por el que el misionero ha optado requiere de fijarse bien en las acciones que realiza diariamente en su vida, pues, en este sentido no se trata solo de fijarse sino tambi茅n de saber vivir, es decir, llevar una vida moderada, esto significa trabajar conscientemente las debilidades que hay en su vida, accesibilidad en el di谩logo, producir cambios positivos en su personalidad, trabajar seriamente las acciones que afectan no solo a la comunidad, sino tambi茅n a las personas con que se relaciona fuera, autenticidad en su identidad, vivencia sana de su salud mental, etc.  

La 茅tica est谩 relacionada tambi茅n en la pr谩ctica de la asertividad, porque el miembro incorporado al ser asertivo,  le permite gozar de libertad sin romper o defraudar las reglas que le respaldan para fortalecer su vocaci贸n y vida de misionero, de acuerdo a las exigencias que estipula  la congregaci贸n.

Cuando el individuo, practica modos que no le permiten gozar y vivir de forma ordenada, como por ejemplo poner resistencia a la obediencia de su superior, crear egocentrismo, apropiarse de los bienes de la comunidad, faltar a la comprensi贸n de los dem谩s, ser protagonista o part铆cipe  de burlas, chismes, rencores, demostrar  irrespeto  al cohermano y no saber escuchar cuando se le corrige; la 茅tica est谩 integrada en las reglas pero no se pr谩ctica, porque el misionero est谩 ejerciendo acciones humanas que no son accesibles a un buen comportamiento, sin embargo no solo se afecta a s铆 mismo, sino tambi茅n a las personas con quienes convive y se relaciona.

La funci贸n de la 茅tica en las reglas, requiere de un proceso de aprendizaje para el misionero, en el desarrollo del trabajo que se realiza constantemente en cada una de las dimensiones. En este caso mencionar茅 las dimensiones  que forman parte del eje vicentino.

Humana: Reconocer las debilidades y fortalezas de s铆 mismo, aceptaci贸n de su propia identidad, madurez para saber escuchar y tolerar a las dem谩s personas (direcci贸n espiritual, confesi贸n), ser creador del bien,  dominio en sus reacciones desproporcionadas ante una molestia e incomodidad, valoraci贸n y reconocimiento de sus cualidades, autoestima saludable, canalizaci贸n adecuado de enojos o molestias cuando se presente, por medio del di谩logo si es provocado por alguien, o canalizarlo a trav茅s de una acci贸n f铆sica de forma sana.

Espiritual: Asistir diariamente a la oraci贸n comunitaria y b煤squeda de espacios de oraci贸n personal, participar de las eucarist铆as y presidir las eucarist铆as desde la vivencia de una fe profunda, teniendo a Jesucristo como centro de sus vidas, vivencia de retiros y ejercicios espirituales.

Apost贸lica: Acompa帽ar al pobre en sus debilidades humanas y espirituales, ayudarle en la  superaci贸n de su realidad, b煤squeda de recursos para que el pobre pueda luchar y enfrentarse a las dificultades que encuentre en su vida, evangelizar no solo de una manera verbal y te贸rica, sino tambi茅n con las acciones humanas, disponibilidad para saber escuchar a las personas con quienes se relacione en la misi贸n, llevar al pobre al pobre al conocimiento de Jesucristo por medio del evangelio.

Comunitaria: Ser accesible al di谩logo con los dem谩s miembros de la comunidad, hacer uso correcto de los bienes comunitarios, participar activamente de momentos comunitarios que fortalezcan esta dimensi贸n desde la apertura de cada miembro, alejar el egocentrismo e individualidad  y tener siempre en cuenta el sentido com煤n.

Intelectual: Desarrollar habilidades de razonamiento cr铆tico, crear el h谩bito de lectura como una fuente vital en el conocimiento, poner al servicio de los dem谩s miembros los conocimientos adquiridos, preparaci贸n anticipada de sus reflexiones (homil铆as) a compartir con el pueblo y/o comunidad,  dominio de conceptos ante una reflexi贸n y ejercicio de lectura.

El miembro, que es incorporado a la Congregaci贸n de la Misi贸n est谩 sujeto a adaptarse a un sistema de vida en que la congregaci贸n, le sugerir谩 practicar las virtudes vicencianas: sencillez, humildad, mansedumbre, mortificaci贸n y celo apost贸lico. Sin embargo, como Savater (1991) menciona: "Uno puede considerar que optar libremente por ciertas cosas en ciertas circunstancias es muy dif铆cil". (Savater, 1991,  p.17)

Como la 茅tica funciona, durante la aplicaci贸n de las reglas, el misionero debe vivir estas virtudes  con el objetivo de ser mejor persona y ser consciente de como las est谩 viviendo dentro y fuera de la comunidad, aceptar cuando se ven debilitadas en 茅l,  de tal manera que  reconozca como su comportamiento responde  a la integridad del bien personal y com煤n.

La 茅tica conlleva para cada misionero, vivir satisfactoriamente en la congregaci贸n, sinti茅ndose capaz para ser un hombre de bien no solo para s铆 mismo, sino tambi茅n para la humanidad. Lo anterior se contempla en los estatutos de la congregaci贸n de la siguiente forma:
"La comunidad se crea constantemente as铆 renovando, ante todo, los elementos m谩s importantes de nuestro modo de vivir y obrar, a saber, el seguimiento comunitario de Cristo, evangelizador de los pobres, que crea en el misionero v铆nculos de amor y afecto; por eso uniremos el mutuo respeto a un sincero afecto, a manera de amigos que se quieren bien"  (RC VIII, 2)

El misionero desde su comportamiento humano,  cada d铆a renueva su modo de vivir en la vida comunitaria, enriquece la vivencia de la 茅tica,  mostrando sincero afecto y cordialidad con las personas con quienes convive; tanto la 茅tica como la moral le instar谩 al sacerdote o hermano misionero  a trabajar por el bien de la Congregaci贸n y de los pobres, partiendo del voto de estabilidad, evitando  la desobediencia, y dando los aportes necesarios para renovar cada d铆a el carisma vicentino.

Cuando el misionero falta al cumplimiento de las reglas y estatutos de la congregaci贸n, el visitador provincial, y por ende el Superior General de la congregaci贸n sugiere al misionero, cumplir fielmente cada una de las reglas, de lo contrario se le despide o se le sanciona, seg煤n sean las circunstancias de gravedad de las faltas cometidas.
El misionero es responsable, del cuido  los bienes de la comunidad, a la misma vez  es libre de utilizarlos adecuadamente: "Con respecto  al uso y disposici贸n de los bienes, es necesario, por raz贸n del voto, contar con el permiso del Superior, seg煤n las Constituciones y Estatutos". (C.E., 1994, p. 61)"

En este sentido, la 茅tica tambi茅n ejerce su funci贸n cuando el misionero respeta la decisi贸n del superior, por motivos que ha hecho votos de pobreza y obediencia en dicha congregaci贸n. Al darle un buen mantenimiento o cuido a las  pertenencias de la comunidad aplica el bien, de tal modo que al hacer buen uso de los objetos, tambi茅n est谩 propiciando el bien de los dem谩s, porque les est谩 permitiendo gozar de los bienes que la congregaci贸n ofrece.

Seg煤n Arist贸teles, citado por  Abril (2001), "la prosperidad consiste principalmente en el vivir conforme a raz贸n y virtud, aunque para mejor hacerlo esto se requiere tambi茅n la prosperidad en las cosas humanas" (Abril, 2001, p. 32)

La 茅tica, est谩 de alguna manera relacionada a la felicidad, en la medida que se aplique o que se considere que es lo que hace feliz al hombre.  Seg煤n la afirmaci贸n del fil贸sofo griego Arist贸teles, la prosperidad tambi茅n consiste en vivir conforme al uso de raz贸n y virtud.

El misionero vicentino, debe experimentar el goce y la felicidad en el cumplimiento de las reglas y la entrega permanente  en la congregaci贸n. Se considerar谩 un misionero feliz y alegre al darse cuenta de su progreso o crecimiento humano, de ser un hombre de bien para la humanidad y disfrutar de sus capacidades para fortalecer a otras personas. Adem谩s, cuando acepta que sus debilidades, no ayudan a s铆 mismo y a la comunidad,  pero que al trabajarlas le hacen ser mejor persona.

Un misionero no es feliz cuando vive una vida frustrada, con mucho ego铆smo, mediocridad al actuar, protagonista de problemas dentro y fuera de la comunidad, acciones inhumanas, reacciones desproporcionadas frecuentes, carencia de paz interior, etc.

Para el misionero vicentino es fundamental razonar y estructurar de qu茅 manera puede cumplir con las reglas de la congregaci贸n, de tal modo que le sea 煤til en su vida de misionero, o tener en cuenta que la funci贸n de las reglas, es la herramienta b谩sica para moldear sus acciones en la vida cotidiana, esto le permitir谩 fortalecer su deseo y voluntad a la realizaci贸n de la prosperidad en la moral, cumplimiento de sus objetivos trazados,  en las condiciones constructivas del bien personal y comunitario, aceptaci贸n a las correcciones establecidas por los superiores y los mismos cohermanos de la congregaci贸n.

La virtud al igual que la raz贸n, juega un papel importante en la funci贸n de la 茅tica, porque el misionero desarrolla sus capacidades morales y disciplinarias, para demostrar ser sencillo y humilde al aceptar como se debe manejar la aplicaci贸n de las reglas en cada una de las dimensiones de la congregaci贸n.

Cuando el misionero descuida la funci贸n de la 茅tica en las Constituciones y Estatutos, tiende a mostrar poco inter茅s por la autodisciplina, el bien se vuelve un bien irreciproco, incoherencia de vida, porque entra en contradicci贸n con lo que la congregaci贸n manda que se cumpla:

"En las diversas circunstancias de  tiempo y lugar, nuestra evangelizaci贸n de palabra y de obra debe tender a que todos, por la conversi贸n y la celebraci贸n de los sacramentos, se adhieran al Reino, es decir, al mundo nuevo, al nuevo estado de cosas, a la nueva manera de ser, a la nueva forma de vivir juntos inaugurada por el Evangelio" (C.E., 1994, P.43)

En la medida que el miembro de la congregaci贸n reconoce sus debilidades y acciones que provocan malestar, no solo para s铆 mismo sino tambi茅n a la comunidad, debe hacer un proceso de cambios positivos o acciones humanas que est茅n a favor de transformar sus comportamientos negativos en comportamientos de 铆ndole satisfactorio, esto generar谩 una 茅tica m谩s afianzada y segura e ir谩 de acorde a las normativas que las constituciones presenta para la vida ordinaria del misionero.

Con respecto a las decisiones que el misionero toma, debe darse cuenta de las decisiones que asume y como las asume, sin embargo debe tener claro como rige sus comportamientos y acciones dentro de la congregaci贸n, de qu茅 manera se est谩 auto disciplinando y dejando acompa帽ar en su proceso de formaci贸n permanente. A pesar de ello, muchos misioneros han fracasado en cuanto al horizonte de este estilo de vida, porque no le han dado prioridad al correcto funcionamiento de la 茅tica en la aplicaci贸n  de reglas y estatutos que la congregaci贸n les pide cumplir.

Desde el proceso de formaci贸n inicial, al candidato al sacerdocio o hermano laico, como misionero vicentino; se le sugiere cambiar de conducta por diversas razones inmorales y anti茅ticas que trae del hogar o procedencia de la familia, debido a que para llevar una vida ordenada en la congregaci贸n, se requiere que debe  realizar un profundo trabajo humano con ayuda de los acompa帽antes, psic贸logo, director espiritual, etc.,  para dar mejores aportes dentro y fuera de la comunidad.

Con 谩nimo humilde y dispuesto  a una atenci贸n fraternal por los dem谩s cohermanos, el hermano o sacerdote debe responder a las necesidades del compa帽ero, poniendo su empe帽o en superar las dificultades que atraviesa la vida comunitaria, practicando con delicadeza la correcci贸n fraterna, otorg谩ndose el perd贸n.

Cuando surgen dificultades provocadas por los miembros de la comunidad, debe cumplirse siempre la corresponsabilidad, y el mutuo perd贸n como signo de reconciliaci贸n entre los mismos miembros, de tal modo que esto genera bienestar comunitario, cambio de comportamientos  negativos a positivos y mejor vida en cada individuo.

El  Superior General, con el consentimiento de su consejo y por causa grave, puede conceder a un misionero la salida de la Congregaci贸n y la dispensa de los votos, en este sentido se rompe el proceso vocacional del misionero y est谩 destinado a realizar su vida libremente de otra manera, pero esto no significa que la 茅tica deja de existir, para el individuo, simplemente la puede vivir de otra manera, seg煤n las circunstancias de la toma de sus decisiones o b煤squeda de otros horizontes.

Los sacerdotes y hermanos deben mostrar inter茅s por hacer promoci贸n vocacional y la  formaci贸n de los estudiantes, candidatos a la incorporaci贸n de la Congregaci贸n de la Misi贸n, para formar parte esta vida y seguir los mismos lineamientos que misioneros anteriores, en cumplimiento de reglas y lograr estabilidad o permanencia en la congregaci贸n.

Todos los miembros de la congregaci贸n, habiendo sido llamados a trabajar en la continuaci贸n de la misi贸n de Jesucristo, tienen el derecho y la obligaci贸n tanto de colaborar al bien de la comunidad apost贸lica, como de cooperar activa y responsablemente en el desempe帽o de los oficios, en la aceptaci贸n de las  tareas apost贸licas y el cumplimiento de todos los mandatos.

Por raz贸n del bien com煤n, las casas deben ayudar a las provincias en lo que sea necesario para proveer las necesidades generales de cada uno de sus misioneros. Cada una de las necesidades est谩 sujeta al correcto funcionamiento del bien y la 茅tica en la Congregaci贸n de la Misi贸n.

Uno de los aspectos fundamentales, en la caridad practicada en la Congregaci贸n de la Misi贸n, es mantener firme el funcionamiento de la 茅tica, darle prioridad a la cortes铆a y el respeto mutuo en la comunidad, evitando las murmuraciones y el se帽alamiento de los defectos del compa帽ero, m谩s bien resaltar o identificar los potenciales ajenos, las cualidades de cada misionero y haci茅ndole ver que es valioso, importante y necesario para la misi贸n con el pobre  y la vida comunitaria, como uno de los principales ejes de la congregaci贸n.

El deber de todo misionero es observar y vivir las reglas cada d铆a, en la medida que las aplica, pr谩ctica la 茅tica, reconoce que puede ser alguien 煤til para el pr贸jimo, especialmente el pobre o el que sufre. La 茅tica y la moral, fortalecen al misionero haci茅ndole un hombre de bien y consciente de solucionar  los problemas que acontece.

Cada uno de los misioneros, como fruto de su madurez, y crecimiento humano y eficiente en la aplicaci贸n de las reglas de la Congregaci贸n de la Misi贸n, mostrar谩 un gran respeto hacia sus superiores, de tal modo que no solo aplicar谩 el funcionamiento de la 茅tica, sino tambi茅n actuar con mucha prudencia en todo momento.

El visitador provincial, como encargado y superior de los misioneros de la provincia, tiene la responsabilidad principal para animar en todo momento la formaci贸n permanente en la provincia, llevando a cabo reuniones, convocatoria y asambleas provinciales anuales, con el objetivo de compartir sus vidas, aspiraciones, dificultades y la visi贸n de la provincia y su manera de vivir en comunidad para la misi贸n actual.

Al respecto, Gregory, G. (2014) Superior General de la Congregaci贸n de la Misi贸n, afirma que:
"San Vicente de Pa煤l, llama a cada uno de sus misioneros, por medio de su rico legado a una formaci贸n y conversi贸n contin煤a. En su propia vida esa llamada llev贸 a nuestro fundador a o铆r el clamor de los pobres, a fundar seminarios, fundar las conferencias de los martes y los retiros para el clero, a enviar misioneros al ancho mundo y a imaginar que su Peque帽a Compa帽铆a podr铆a hacer una contribuci贸n duradera a la iglesia y al mundo. Nunca dej贸 San Vicente de renovar el don que Dios puso en 茅l, llevando la buena obra al pr贸jimo y a la perfecci贸n". (Gregory, G., 2014, P. 97)


A manera de conclusi贸n se puede se帽alar que, la 茅tica entra en funci贸n en las Constituciones y Estatutos de la Congregaci贸n de la misi贸n cuando:
1.A partir del momento que el misionero asume libre y responsablemente, el cumplimiento de las reglas otorgadas leg铆timamente por dicha congregaci贸n.

2.El misionero se considera capaz para la realizaci贸n  del trabajo apost贸lico en las 谩reas de misi贸n, donde se le env铆e o se le sugiere que asuma con responsabilidad la escucha y la evangelizaci贸n a los pobres.

3.El misionero trabaja fielmente las cinco dimensiones que forman parte del eje vicentino, como una de las bases principales en la formaci贸n.

4.El sacerdote o hermano que ha sido incorporado a la Congregaci贸n de la Misi贸n, ha madurado humana, espiritual y vocacionalmente de acuerdo a la aceptaci贸n y el cumplimiento fiel  en cada una de las reglas de la Congregaci贸n de la Misi贸n.

5.El misionero, habiendo sido incorporado a la Congregaci贸n de la Misi贸n, se ha dejado instruir y acompa帽ar por medio de sus superiores, de tal modo que se le ha sugerido la fidelidad y perseverancia al cumplimiento de las reglas,  que las constituciones y estatutos de la Congregaci贸n de la Misi贸n le ofrece, para dar lo mejor en su vida de consagrado a la evangelizaci贸n de los pobres y comunidad donde se encuentre.

6.Es fiel y perseverante  al cumplimiento las cinco virtudes propias de la Congregaci贸n de la Misi贸n: Sencillez, humildad, mansedumbre, mortificaci贸n, celo apost贸lico.

REFERENCIAS
 
Abbagnano, N. (1960). Diccionario de filosof铆a. M茅xico D.F.: Edit. Fondo de Cultura Econ贸mica.
Abril, P. (2001). La 茅tica de Arist贸teles. Zaragoza, Espa帽a. Biblioteca de Autores.
Gay, G. (2014). Ratio Formationis Vincentiana. Roma, Italia. Congregaci贸n de la Misi贸n.
Mc Cullen, R.  (1994).  Constituciones y Estatutos C.M. Salamanca, Edit. CEME.
Montoya, C. y Cendr贸s, P. (2007) Laurus Revista de educaci贸n. Universidad Pedag贸gica  Experimental Libertador, Caracas, Venezuela  pp. 287 y 291  Recuperado el 10 de octubre de 2015 de http://www.redalyc.org/pdf/761/76111479014.pdf
Savater, F. (1991). 脡tica para Amador. Barcelona, Espa帽a. Edit. Ariel S.A.


* Este trabajo es el Ensayo Final de Integraci贸n, como proyecto de realizaci贸n al finalizar mi Profesorado de Ense帽anza Media en Filosof铆a (2013 - 2015) en la Universidad Rafael Land铆var de la ciudad de Guatemala, Guatemala.