Hijas de la Caridad
Hijas de la Caridad La Compa√Ī√≠a de las Hijas de la Caridad es una comunidad internacional de mujeres cat√≥licas entregadas a Dios para el servicio de los pobres que fue fundada en Par√≠s (Francia) el 29 de noviembre de 1633 por San Vicente de Pa√ļl y santa Luisa de Marillac.
Su denominaci√≥n original era Cofrad√≠a de las sirvientas de los pobres de la Caridad, aunque acab√≥ prevaleciendo el nombre, de origen popular, de Hijas de la Caridad, al que a veces se a√Īade el calificativo de San Vicente de Pa√ļl para distinguirla de otras asociaciones que usan nombres parecidos.
En lugar de adoptar un hábito, las primeras hermanas vestían la larga saya gris y la cofia blanca de las campesinas de los alrededores de París. Por ello en bastantes documentos de la época se las llama las hermanas grises.

MISI√ďN Y MINISTERIOS.

Sus Reglas Comunes definen as√≠ el fin de la Compa√Ī√≠a:
"El fin para el que Dios ha llamado y reunido a las Hijas de la Caridad es para honrar a Nuestro Se√Īor Jesucristo como fuente y modelo de toda Caridad, sirvi√©ndole corporal y espiritualmente en la persona de los Pobres (Reglas I,1)".

"Si el se√Īor Obispo...os pregunta qu√© sois, si sois religiosas, le responder√©is que sois pobres Hijas de la Caridad que os hab√©is dado a Dios para el servicio de los Pobres" (Vicente de Pa√ļl, Conferencia del 22 de octubre de 1650).

Las primeras Hermanas acud√≠an a las casas de los pobres enfermos para atenderlos. Despu√©s, sirvieron en los hospitales, escuelas y casas para ni√Īos exp√≥sitos. Pronto comenzaron el cuidado de los galeotes, soldados heridos, los ancianos y los enfermos ps√≠quicos. De hecho cualquier persona en necesidad era objeto de sus cuidados.

Algunos de los servicios que la Compa√Ī√≠a realiza en la actualidad son la atenci√≥n a: personas sin techo, enfermos, con alguna discapacidad o problemas de adicci√≥n, prisioneros y sus familias, inmigrantes, promoci√≥n de la mujer, ni√Īos, j√≥venes y ancianos.

DIMENSI√ďN MISIONERA

Desde el comienzo Vicente de Pa√ļl y Luisa de Marillac enviaron a las Hermanas al encuentro de los pobres. Ya en vida de los fundadores hubo env√≠os fuera de Francia a Polonia, y Vicente se dirig√≠a a las Hermanas en estos t√©rminos en la conferencia del 18 de octubre de 1655:

"Ten√©is que estar dispuestas a servir a los pobres en todos los sitios a donde os env√≠en; a los soldados, como lo hab√©is hecho cuando os han llamado all√°, a los pobres criminales y en cualquier otro lugar en donde pod√°is asistir a los pobres, ya que ese es vuestro fin. As√≠ es como deb√©is portaros para ser buenas Hijas de la Caridad, para ir a donde Dios quiera; si es a √Āfrica a √Āfrica, al ej√©rcito, a la India, a donde os pidan, ¬°enhorabuena!, sois Hijas de la Caridad y hay que ir".

La Compa√Ī√≠a de las Hijas de la Caridad se siente impulsada a llevar la Buena Nueva de la salvaci√≥n por todo el mundo. Las Constituciones establecen que:

"La Compa√Ī√≠a es misionera por naturaleza, por eso se empe√Īa en conservar la agilidad y la flexibilidad necesarias para poder responder a las llamadas de la Iglesia frente a todas la formas de pobreza..." (C.25a).

ESPIRITUALIDAD.

"En una mirada de Fe, ven a Cristo en los Pobres y a los Pobres en Cristo y se esfuerzan por servirle en sus miembros dolientes "con dulzura, compasi√≥n, cordialidad, respeto y devoci√≥n"" (Vicente de Pa√ļl, 11-11-1657,X,331).
La oración nutre su servicio y el servicio nutre su oración; en esto la Hija de la Caridad encuentra su unidad de vida. Esta unidad se centra en torno a la Eucaristía, la oración en comunidad y en el compartir su vida con sus hermanas y con aquéllos a quienes ella sirve.

"Hay que saber, por tanto, mis queridas hermanas, que el esp√≠ritu de la Compa√Ī√≠a consiste en tres cosas: amar a nuestro Se√Īor y servirle con esp√≠ritu de humildad y de sencillez. Mientras reinen en vosotras la caridad, la humildad y la sencillez, se podr√° decir: "Todav√≠a vive la Compa√Ī√≠a de la Caridad"...Repito una vez m√°s que el esp√≠ritu de vuestra Compa√Ī√≠a, hermanas m√≠as, consiste en el amor a nuestro Se√Īor, el amor a los pobres, vuestro amor mutuo, la humildad y la sencillez. Si no existen esas virtudes, m√°s valdr√≠a que no hubiera Hijas de la Caridad" (Vicente de Pa√ļl, Conferencia del 9 de febrero de 1653)."

Los fundadores insistirán a menudo en que el servicio de las hermanas a los pobres debe ser corporal y espiritual, es decir, que además de los cuidados necesarios al cuerpo enfermo o abandonado, deben ocuparse del espíritu.

ESTATUS JUR√ćDICO.

La Compa√Ī√≠a fue reconocida por la iglesia como de derecho pontificio el 8 de junio de 1668, durante el papado de Clemente IX.

Las Hermanas hacen, adem√°s de los tres votos de castidad, pobreza y obediencia, un voto especial de servicio de los pobres.

Estos votos son temporales, renov√°ndose el 25 de marzo de cada a√Īo (d√≠a de la Encarnaci√≥n), salvo que sea tiempo de Cuaresma, en cuyo caso, se emiten el primer lunes despu√©s de la primera semana de Pascua. Esta costumbre se universaliz√≥ tras la muerte de los fundadores; anteriormente junto a las que emit√≠an votos temporales tambi√©n hubo hermanas que los emitieron perpetuos, entre ellas la fundadora, junto con otras cuatro, el 25 de marzo de 1642.

En cuanto a que los votos  no sean religiosos, hay que tener en cuenta que los fundadores quer√≠an evitar que se tomase a las Hermanas por religiosas, lo que equival√≠a a enclaustradas en la disciplina can√≥nica de la √©poca, y esto imped√≠a que las Hijas de la Caridad fueran por todas partes para servir a los pobres.

LEMA Y ESCUDO DE LA COMPA√Ď√ćA

El sello de la Compa√Ī√≠a es un coraz√≥n rodeado de llamas sobre el que destaca un Crucifijo con esta leyenda: "La caridad de Cristo Crucificado nos apremia" (2 Cor.5,14).

ORGANIZACI√ďN Y PRESENCIA EN EL MUNDO.

La Compa√Ī√≠a de las Hijas de la Caridad, atenta a los signos de los tiempos, a las llamadas de la Iglesia y del mundo de los pobres, est√° disponible para prestar servicio en cualquier lugar del mundo.

Est√°n en √Āfrica, Am√©rica del Norte, Am√©rica Central, Am√©rica del Sur, Asia, Europa, Ocean√≠a.
La Casa Madre tiene su sede en París, 140 Rue du Bac, 75340 París, Cedex 07, Francia.

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(Soy P. Juan Jose Mendoza)